Hace mucho tiempo me propuse escribir este texto, el título que escogí fue reescrito durante meses pero la descripción permaneció imborrable, mala señal pues suelo sustituirla por el propio texto, rezaba así: Una breve crítica sobre la mecánica de análisis en las publicaciones sobre videojuegos actuales. Lo pospuse, la procrastinación, caí en ese gran mal y me pilló el toro por sorpresa.
Hace un mes la buena gente de ecetia lanzó un artículo titulado “Pequeño manual para evaluar un juego” y las críticas no tardaron en llegar. GamesAjare listó con sorna y buen tino en “Guía del buen periodista videojueguil” algunas prácticas nocivas de las publicaciones actuales, pero era una entrada general que arremetía más contra la ética de los magazines digitales que con las críticas en si mismas.
Mis queridos ilustres no se quedaron atrás. Dispuestos en El Pixel Ilustre, como siempre, a hacer burla de cualquiera, grande o pequeño, incluso crearon una etiqueta para mofarse tanto del texto de ecetia como de la propia idea de hacer las guías con plantilla. Despistados o eruditos, no importa, por lo que a mi respecta dieron con el mayor de los pecados en la mayoría de páginas de la red. Las críticas de plantilla, textos fastfood. …Seguir leyendo +