Recientemente he acabado las críticas de una de las sagas más populares de Bioware. Las tres entregas de Mass Effect pasaron por mi mano y tras ese largo recorrido de más de ciento cincuenta horas sólo puedo alegrarme y dar gracias por ellas, por cada una, tanto como las di en su día leyendo las más de cinco mil páginas que componen los relatos de La Fundación de Isaac Asimov. Según dicen por Jot Down Magazine, lo importante en este caso no es el destino sino el recorrido, y deben de tener razón porque no pierdo el buen sabor de boca a sabiendas de que el destino siempre había parecido mediocre. Ninguna de las dos primeras partes gozó de un gran o incluso buen final: apenas dejaban un continuará y una palmadita en la espalda.
La perspectiva ante esta tercera parte tras años de espera era complicada. Llegaba la “épica conclusión a la saga”. Fue curioso ver cómo días antes de su salida ya podían leerse apresuradas críticas sobre el “horrible final”. Un final cerrado que apenas nos dejaba escoger entre tres opciones posibles sin tener demasiado en cuenta nuestras acciones.
Como me hago mayor y cada día más temeroso he decidido advertiros: tras este párrafo se esconden feos spoilers, detalles vitales de la trama de Mass Effect y de otras obras, así que como si servidor fuese una Bioware cualquiera os doy la oportunidad de saltaros un encabezado entero (el <h4> para los amigos) para que vayáis al final pinchando en este enlace. …Seguir leyendo +

Durante la charla de Bioware Fernando Melo explicó que “los jugadores quieren más contenido, y lo quieren ahora“, para Melo el problema es que ahora significa como muy tarde al terminar el videojuego y cada jugador requiere de un tiempo distinto para terminar el título, pueden ser meses o días. Melo comentó que en ocasiones no han optado por el lanzamiento simultaneo de juego y expansiones logrando a menudo que aquellos jugadores que tardaron muy poco tiempo en terminar el título no volvieran jamás a él, son jugadores que no adquirieron el extra. Curiosamente no parecen haber barajado la posibilidad de que los DLC no resultasen verdaderamente atractivos.


El singular soporte de Kinect corrió como la pólvora por lo ancho de las redes sociales mientras los medios, especializados o no, profesionales o no, seguían el evento con interés.
