Wii U: Qué es y qué pensamos de ella

Con motivo del lanzamiento de la nueva consola de Nintendo, hemos decidido recopilar parte de la información de interés sobre la plataforma y, de paso, ofrecer también la opinión sobre el futuro de esta máquina de algunos de nuestros redactores habituales. Alguna no tiene desperdicio.


Los hechos incontestables

El pasado 25 de abril de 2011 desde Nintendo confirmaron lo que casi todo el mundo ya sospechaba, la existencia de la que se consideraba la “primera máquina de la octava generación de consolas”, aunque por objetivos y características apenas lo parezca. De hecho, cuando se presentó Wii U no se dijo que fuese a sustituir a la actual Wii, sino que vendría a complementarla. Además de ser controlada por el Wii Mote o un pad Pro Controller, la gran diferencia con el modelo anterior es su nuevo controlador, una especie de tableta con pantalla resistiva y botones incorporados. Dejaremos el resto de características técnicas para el final pero básicamente el concepto resulta ser la mezcla de una tableta y de la actual Wii.

No hace mucho, Nintendo convocó otra rueda de prensa para aportar más datos: la consola estará disponible el 30 de noviembre de 2012 en España, curiosamente antes que en Japón, y con un precio de salida que oscila entre los 300 y los 350 euros; eso sí, para comprar otro Wii U Game Pad, como se llama la tableta-controlador, habrá que gastar otros 140 euros a precio japonés.

Como es habitual desde la época de Playstation, Wii U incorpora una serie de posibilidades no ceñidas a los juegos. La primera, que aún no se ha anunciado en España, es un sistema llamado TVii que convierte el mando de la consola en una televisión con contenido bajo demanda. La segunda, con la que Nintendo ya está echando buena parte de la carne al asador, es Miiverse, una red social propia para su consola que permite mostrar los logros, interaccionar con amigos o usar el Wii U Chat para hablar con ellos, amén de otras posibilidades que se irán viendo conforme la consola entre en nuestros hogares. La tercera, que atañe al desarrollo, es la posibilidad de hacer juegos en Wii U con Unity. Un motor que utiliza mucho la comunidad internacional de desarrolladores independientes, y que ofrecerá la posibilidad de trasladar juegos de un modo sencillo desde otras plataformas a Wii U, todo un acierto por parte de Nintendo.

Una buena plataforma no es nada sin su software

Cada vez que se anuncia una consola nueva se espera con atención la lista de juegos que aparecerán en ella, especialmente los exclusivos, y Wii U no es una excepción. Entre los títulos que se han anunciado encontramos juegos que ya se han lanzado en otras plataformas o que también se han anunciado para ellas. Títulos multiplataforma, cuyos desarrolladores proclaman que llegarán a Wii U en la versión definitiva, la más completa de todas, con más extras o más disfraces que los de todas las demás. Aunque algunos de lo que lo proclaman no sean los desarrolladores originales.

Entre los exclusivos, evidentemente están los juegos de Nintendo y los de alguna aventajada empresa, que pasan por ser la última aparición de los Mario Bros., en este caso con un título llamado New Super Mario Bros. U, y un curioso parque de atracciones auto-homenaje llamado Nintendo Land. Un tiempo después del lanzamiento, Nintendo tiene prevista la tercera entrega de la saga Pikmin y un par de juegos desarrollados por Platinum Games: The Wonderful 101, una especie de título de acción y estrategia que recuerda en estilo a Viewtiful Joe, y la sorpresiva secuela de Bayonetta. Por parte de Ubisoft se asoman ZombiU, de temática evidente, y Rayman Legends, además de Rabbids Land, donde los conejos locos de la empresa gala son los protagonistas; por último, un juego de deportes desarrollado en Barcelona de nombre Sports Connection.

De momento no existen más anuncios, aunque teniendo en cuenta que hablamos de Nintendo no sería descabellado prever nuevas entregas del resto de sus grandes sagas, como Zelda o Metroid.

Las especificaciones técnicas, el cerebro de la… ¿bestia?

La nueva máquina nipona cuenta con dos procesadores: una CPU multi-núcleo IBM Power7 y un procesador dedicado a gráficos AMD Radeon HD especial para la consola. Para el almacenamiento cuenta con 8 GB de memoria interna en el modelo Básico o 32 GB en el Premium, y además permite el uso de tarjetas SD y de discos duros externos por medio de sus cuatro puertos USB 2.0. Para guardar los juegos distribuidos en formato físico utilizará un nuevo tipo de discos propietarios de alta densidad con una capacidad de 25 GB en cada capa; el lector permite leer los actuales discos de Wii, pero esta compatibilidad no viene sola e implica inevitablemente a la barra de sensores. También cuenta con salidas HDMI 1.4 y puerto AV, que ofrecerán hasta seis canales de audio, 1080p de definición en resoluciones de 4:3 ó 16:9 con 3D esteroscópico.

Sin duda alguna, la parte del dispositivo que más expectación levantaba era el controlador tableta que utilizarán los juegos nativos de Wii U. El mando dispone de una pantalla central resistiva, de 5,7 cm y una resolución de 854×480 píxeles, rodeada por dos sticks analógicos y con la clásica cruceta, amén de los botones básicos. También incorpora un acelerómetro, un giroscopio de tres ejes y soporte para vibración. Por último, cabe destacar el soporte inalámbrico a través de NFC y Bluetooth.


Sobre el futuro y los hechos, ración de opiniones

Kevin Cerdá: Siempre que hablo sobre Wii U no puedo evitar soltar la misma coletilla: Wii U es lo mejor que le ha pasado al hardware de videojuegos desde que le añadieron dos joysticks al mando. Y después de soltar semejante frase, que habrá provocado una sonrisa a unos cuantos, una violenta carcajada a algunos y el impulso de dar un sonoro y furioso puñetazo en la mesa a otros muchos, voy a intentar explicarme.

Vivimos en una época de innovaciones de hardware. Las compañías se afanan por sacar a la venta todo tipo de periféricos para intentar repetir el éxito de ventas de Wii o, como mínimo, llevarse un trozo de pastel. No es ningún secreto que Kinect o Move han nacido con este propósito; siguiendo la equivocada idea de que lo que atrajo a toda esa gente en un principio era el hecho de poder levantarse del sofá, menear el esqueleto y hacer posturas extrañas aunque hubiera que sacrificar la jugabilidad en el intento. Pues bien, el hecho es que al final ha resultado que todas estas nuevas tecnologías que prometían tanto han ofrecido más bien poco, y parece que, en lugar de hacer avanzar la experiencia de juego, se han convertido en una alternativa ortopédica al karaoke, los juegos de baile o los juegos de mesa. No es de extrañar, pues, que la actitud global sea de desconfianza, pero no creo que el caso de Wii U sea como el de Wii, en absoluto.

La aparición de los joysticks en los mandos, como he comentado antes, fue un avance realmente importante para el mundo de los videojuegos: no sólo facilitó la transición hacia mecánicas más complejas en entornos 3D, también influyó enormemente en la aparición y en la proliferación de juegos de disparos en primera persona en las consolas. Hoy en día el género no sería lo que es de no ser por ese avance. Y con Wii U se puede dar el mismo caso. Por primera vez en la historia de las consolas de sobremesa tenemos dos pantallas que pueden ser para jugadores diferentes. Además, una de ellas es táctil, aunque eso no es realmente revolucionario. La idea de las dos pantallas abre muchísimas puertas de cara al diseño de videojuegos, porque un jugador podrá ver algo que los demás no ven. Algo tan simple permite que los desarrolladores puedan empezar a crear mecánicas originales o incluso géneros nuevos, y eso es algo que hace muchísimo que no ocurre.

El multijugador asimétrico es, sin duda, la posibilidad más interesante que he visto en una consola desde hace muchísimo tiempo. No tiene nada que ver con las ilusiones y con los engaños que las tres grandes compañías nos han estado colocando hasta ahora. Esto es tan simple como real.

Por supuesto, no puedo decir absolutamente nada ni a favor ni en contra del futuro catálogo. A pesar de que Nintendo está apostando muy fuerte en la selección de títulos de lanzamiento de su nueva consola, con palabras mayores como Bayonetta 2 de por medio, nadie nos puede asegurar a ciencia cierta que el catálogo vaya a estar a la altura de la ocasión. No pretendo profetizar sobre las experiencias que va a ofrecer, pero como diseñador de videojuegos os puedo asegurar que las herramientas son excelentes y que lo poco que he podido ver o probar de esta nueva consola ha sido tan divertido como prometedor.


Julián Escrich: Se aproxima el día de el lanzamiento de Wii U y por mi parte no puede haber más dudas acerca del último movimiento de Nintendo. El lanzamiento de Wii también creó expectación pero pese a su éxito en ventas los jugadores más habituados, los hardcore, han acabado por darle la espalda. ¿La razón? Su catálogo. Wii fue innovadora con su control de movimiento, y ciertamente en algunos juegos era muy agradable, pero las videoconsolas viven de sus juegos y en Wii los realmente interesantes fueron en su mayoría desarrollados o producidos por la propia Nintendo.

Es cierto que Wii U es sobre el papel la videoconsola actual más potente. Sin embargo, adolece del mismo error que su predecesora. De momento lo que nos ofrece es un catálogo basado en adaptar a su sistema juegos que van a ser, o que ya fueron, lanzados en sus competidoras, juegos que los poseedores de Playstation 3 o Xbox 360 podrán o han podido disfrutar sin tener que comprar hardware nuevo. Usan Bayonetta 2 como reclamo exclusivo junto a las producciones de Nintendo, un título controvertido con ventas muy escasas.

En realidad sólo el tiempo puede mostrarnos la evolución de los acontecimientos, pero, de momento, Wii U no invita al usuario a gastarse 300 euros en una consola que de salida no ofrece nada nuevo.


Ramón Nafria: Wii U me recuerda a la época en la que Nintendo lanzó la Super Nintendo o la Gamecube. Muchos malgastábamos el tiempo pensando no en lo que había sino en lo que podía haber. La diferencia para mí es que ahora tengo unos cuantos años más y un poco menos de inocencia como jugador.

Parece que Nintendo, tras unos años vendiendo consolas como churros, apostando por el jugador ocasional (al que no se deja de lado en esta ocasión), quiere volver a dar caña al jugador de toda la vida. Si no, no entiendo que apuesten por Bayonetta 2, un juego que sólo atrae a un reducto de jugadores muy hardcore; o que el único juego de Nintendo anunciado, Mario Bros. aparte, sea Pikmin 3, una saga de Gamecube que sólo conocen los muy cafeteros.

Evidentemente, mando aparte, no hay grandes diferencias con lo que ya conocemos. Y para que os voy a mentir, si por mí fuera podrían seguir haciendo juegos para esta generación durante cinco años más, porque yo no me he aburrido de ella, ni creo que se haya llegado al tope tecnológico. Lo que sí espero, y es complicado, es que Nintendo trabaje más la línea de colaboración con las third parties. Sabemos que los juegos de la compañía de Kyoto son los que marcan la diferencia en sus plataformas, pero es una pena que sólo sean sus juegos los que acaben llevándote a ella. Igualmente, veremos que tal se porta el sistema de juegos de descarga digital; tras el fiasco de WiiWare y la decente respuesta de eShop, resulta prometedor como jugador.

Ahora bien, como desarrollador, el anuncio de la posibilidad de realizar juegos en Unity me parece espectacular. Gracias a esto, por fin Nintendo se acerca un poquito al pequeño desarrollador y además es un paso imprescindible para tener acceso a pequeñas maravillas. Aunque, eso sí, primero hay que esperar a ver qué tal reacciona el público navideño.


Eva Cid: Escepticismo es la palabra que mejor describe mi actitud ante el inminente lanzamiento de Wii U, y no responde a ningún tipo de prejuicio ante la marca, sino a mi firme creencia de que Nintendo, acomodada como está en su nicho de mercado más generalista, seguirá con su política de albergar un ingente catálogo de juegos juguete y unos cuantos títulos dispersos más orientados al jugador especializado. Esto no es algo malo, necesariamente, pero, en mi caso, cuando llegue el momento de elegir una máquina de nueva generación dudo enormemente que me decante por Wii U.

En cuanto a las especificaciones técnicas de hardware sólo puedo decir que bajo mi punto de vista son un tema secundario. Para mí lo importante es el catálogo, y creo que el salto generacional se va a producir del mismo modo que el anterior: con un notable desfase técnico entre Wii U y las máquinas de la competencia (presumiblemente Sony y Microsoft), lo que pesará sobre la decisión de muchos jugadores de elegir una u otra plataforma. El GamePad/tableta puede llegar a ser una buena herramienta que expanda las posibilidades jugables, pero el precio resulta excesivo y la llegada de SmartGlass a Xbox, un soporte abierto para tabletas y smartphones, puede asestar un duro golpe a la estrategia de Nintendo dentro del mercado más hardcore.


Ricardo Lázaro: A Nintendo le salió muy bien la jugada con Wii y ahora repite el mismo esquema con Wii U: ofrecer un hardware muy limitado, aportar un elemento novedoso y acudir a un público muy amplio conformado por pequeños nichos. ¿Esta vez le saldrá tan bien? Hacer ports de juegos que llevan en el mercado un año no es la solución para contentar a ese público. En cuanto salgan las nuevas consolas de Microsoft y Sony se volverá a abrir la brecha y Wii U se quedará aislada, para bien y para mal. Wii tuvo muchas exclusividades porque había juegos pensados solamente para wiimote; ¿pasará eso ahora? Teniendo en cuenta que Microsoft ha presentado algo similar a la doble pantalla de Wii U y que Sony ha hecho lo propio con PS3 y Vita, no lo veo tan claro.

¿Y qué pasa con el mando de Wii U? Es cómodo, es ligero, más pequeño de lo que parece en foto pero con algunas carencias. Su pantalla es un poco cutre; resistiva, así que adiós al deslizamiento, y la ausencia de unos gatillos dignos dificulta el juego en títulos de conducción o de disparos. De todas formas, lo verdaderamente importante son los juegos. Wii U no tiene un catálogo de lanzamiento impresionante, pero ¿qué consola lo ha tenido? Es seguro que acabarán llegando joyitas, de hecho una ya asoma un poco: Rayman Legends, un juego bonito, divertido y muy adictivo que ejemplifica el potencial del cooperativo asimétrico que, como el competitivo asimétrico, puede dar mucha guerra.


Víctor Navarro: Soy el último, y por una buena razón: lamento que hayan llegado hasta aquí. Leer sobre Wii U será contraproducente. Pasen, de verdad, no lo hagan. Vayan ahí arriba y cierren la pestaña; bueno, no, quédense por la web pero curioseen sobre otra cosa, háganlo por su bien.

Mil y una reproducciones de la misma nota de prensa en todos los medios generalistas, con las mismas fechas, precios y juegos de lanzamiento. Superen ese desgaste. Será pesado también por feo: el toque sms de la U mayúscula ensucia y complica un nombre cuya única virtud era la sencillez: Wii U, Gu I Yu, rediós. Pero, ante todo, lo va a ser por enrevesado. A falta de semanas para su lanzamiento aún no sé qué quiere venderme exactamente Nintendo, y juraría que ellos, pese a su negación, tampoco lo saben. El futuro es oscuro, el océano azul ya está pescado, la prima de riesgo no está para gastar el jornal en trastos, los juegos AAA se extinguen y a la masa ya le cuesta apoquinar un eurete por virguerías para su iPhone último modelo. La industria mueve pasta, pero no sabe cómo.

Nintendo, por si acaso, va a disparar ráfagas a todas partes. A ver qué cae. Quiere el mercado de las tabletas, el de los meneos casuales y el de los endurecidos y orgullosos hardcore. I want it all, I want it now, que cantaba el del bigote. Y yo, que aún no sé si me cae bien Wii o si soy un reaccionario que se quedó en el Yoshi’s Island, me abrumo con tanto cambio de mando y tanto sacudir los cimientos del medio.

Por todo, no lean sobre ella. Ya han tenido ocasión de vendérnosla sobre el papel. Cuando puedan, vayan a alguna tienda, échenle mano a la bandeja y juzguen ustedes mismos, va a ser la única manera de ver por dónde va a tirar el futuro raruno que se nos viene encima. Sólo de primera mano podrán saber si la cosa se hunde o es, de nuevo, la madre de todas las revoluciones. Aunque se llame, ay, Wii U.

  1. Más y más cacharros. A mi Nintendo me defraudó profundamente con la wii. Me creó un hype que luego (para mi, que no disfruto los juegos de Nintendo) fue un fail. Y ahí se quedó el juguete, guardado en un armario con sus montones de trozos de plástico. (y sin pilas)
    Más y más cacharros, yo ya paso. No me merece la pena ni el dinero ni el trasto para el tiempo que le dedicaría.

  2. Opinaría sobre la entrada pero hacer de editor ha hecho que mi opinión en cierto modo ya esté por ahí suelta xD.

    Lo que si puedo añadir es que creo que Wii es una de las consolas más vendidas de la historia y que, posiblemente en porcentajes, sea una de las menos jugadas xDDD

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