Ys II: Ancient Ys Vanished – The Final Chapter, ¿capítulo final? Nada de nada

Como en Videoshock no tenemos miedo a parecer cansinos, aquí os traemos una nueva revisión de un título de la extensa serie Ys. En esta ocasión nos vamos a ir bastante atrás en el tiempo, como ya hicimos con la primera entrega de la saga, para echarle un vistazo al segundo capítulo de la franquicia, Ys II: Ancient Ys Vanished – The Final Chapter. Aunque lo de Final Chapter, viendo como ha continuado durante años y años la producción de juegos de la saga, no deja de ser una ironía si que es cierto que con su argumento cierra en cierto modo la historia presentada en la primera entrega.

El lanzamiento de Ys II: Ancient Ys Vanished – The Final Chapter data de 1988, por lo que solo dista un año de su predecesor, y las similitudes entre ambos son más que notables en varios aspectos. De nuevo fue Nihon Falcom Corp. la compañía encargada del desarrollo de este Action-RPG. Sin embargo, por algún motivo que desconozco, el lanzamiento fue menos diverso y ni Master System, ni PC –aunque años más tarde llegase en forma de remake–, ni Apple IIgs llegaron a disponer de este título en su catálogo a pesar de contar con el primero.

El argumento toma el testigo que dejó la primera parte donde Adol, el protagonista de la historia, consiguió encontrar la puerta de entrada al mundo de Ys. Sin embargo, esto no va a traer la tranquilidad a Adol, ya que le acecha una entidad malvada que ha sido enviada para acabar con él de parte de su archienemigo Dark Fact.

Ys-II-Ancient-Ys-Vanished-The-Final-Chapter-PC88-(3)Ys II recoge el sistema de juego de rol de la entrega original y lo despliega sobre todo el mapa del mundo de Ys. Desde una perspectiva cenital, pudiendo alternar visitas, y con todo tipo de objetos y elementos mágicos que resultan vitales para la subida de nivel de nuestro personaje. Este hecho, por un lado le da continuidad al estilo de juego pero, por otro, hereda muchos de los problemas de su predecesor. El sistema de control y combate siguen siendo algo polémicos, gracias a ellos la acción se centra simplemente en acercamos a nuestro enemigos y, dependiendo del ángulo y de la experiencia de ambos personajes, se restarán puntos de vida. Es cierto que este sistema es la seña de identidad de la saga, pero en su versión primitiva puede resultar algo tosco, sobre todo si venimos de otros RPG con sistemas de combate más estandarizados, cómodos o activos.

Sin embargo, este nuevo título traía algunas novedades y la principal de todas reside en la capacidad de Adol para usar magia. De esta manera, Adol puede realizar ataques de fuego, parar el tiempo o convertirse momentáneamente en un monstruo, lo que le servirá para pasar desapercibido en el territorio enemigo. Este añadido es un complemento perfecto al repetitivo sistema de combate, dotando de variedad al juego y aumentando las posibilidades de interacción en su argumento. De hecho, en esta segunda entrega se le da una importancia más notable a la exploración, por lo que nos encontramos con un videojuego más profundo si cabe que la primera parte.

Desde el punto de vista técnico no añade nada respecto al videojuego original, pero tampoco le hace falta y mucho menos teniendo en cuenta que solo hay un año de diferencia entre uno y otro. Como ya comentamos en su momento, la vista cenital que posee no es óbice para conseguir una buena sensación de profundidad y que funcione correctamente en la gran variedad de plataformas para las que fue lanzado. De nuevo, el punto de mayor brillo se encuentra en la banda sonora, donde el gran Yuzo Koshiro vuelve a dar rienda suelta a todo su talento, hasta tal punto que la banda sonora del videojuego ha sido lanzada comercialmente en diversas ocasiones.

Años más tarde, las dos primeras entregas de Ys se distribuyeron en una edición especial como una sola y es justo decir que es la mejor forma de tenerlas. La continuidad entre ambos capítulos es prácticamente transparente y, si bien la serie continuó hasta nuestros días, si es cierto que en este segundo lanzamiento se cerraba un pequeño ciclo. En la siguiente entrega, Ys III Wanderers from Ys, hubo cambios muy radicales a pesar de que tan solo pasó un año: el equipo de desarrollo se renovó casi por completo, se cambió a la vista lateral y se modificó el sistema de combate. Aunque pasado un tiempo la serie terminó volviendo a los derroteros iniciales en cuestión de sistema de juego lo cierto es que ya nada volvió a ser como en estas dos primeras entregas.

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