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Recordando a la primera Hobby Consolas

Hace poco tiempo os pregunté en Twitter si adivinabais el patrón de los videojuegos retro que estábamos reseñando este mes. Si, evidentemente, son juegos que salieron a principios de los 90 o finales de los 80, pero había un patrón más preciso (y para que negarlo, mucho más friki) que era el que había que adivinar. Al final lo adivinó nuestro querido MrPengo, miembro de la casa, en un día que quedamos con lectores por Barcelona, así que no hubo premio para él.

Si, todas las reseñas y algún análisis retro (retro = anterior a que empezásemos a realizar Videoshock, por eso no lo destacamos) del mes de febrero aparecieron en la primera Hobby Consolas. Juegos como Dynamite Duke, Block Out, Arrow Flash o Zoom de Mega Drive, Goal! o Blue Shadow de Nes, Golf, Motocross Maniacs o Tennis de Game Boy, Forgotten Worlds, Rastan o Speedball de Master System, Super Monaco Gp o G-Loc de Game Gear, o APB de Lynx, tuvieron el honor de aparecer, entre otros, en la primera revista que se tomó los videojuegos para consolas como un negocio en España.

No fue la primera revista que leí, ese honor lo tiene el especial de Micromanía acerca de las consolas de verano del 91. Pero si fue la primera que compré, me empapé, y me inició en este mundo en el que sigo, 21 años después.

Abrir la Hobby Consolas, a punto de cumplir los 12 años, fue abrir una puerta a un nuevo mundo para mi. Ya había jugado al Spectrum de mi tío, e incluso al CPC de un colega, pero recibir ese impacto de colores, mundos, novedades, fue muy chocante. Desde la publicidad, que entonces me hacía preguntarme cosas como “hay un juego de un tomate punky?”, hasta llevarnos a modas que empezaban por esas épocas (yo no conocía demasiado Los Simpsons hasta que llegué a esto).

Y bueno, si bien la primera Hobby Consolas no es ninguna novedad internacional en el tema de revistas, si que supuso un inicio aquí y un marco a seguir. Las noticias breves en tiempos que no había internet, el mola o no mola (heredado de Micromanía, como muchas otras cosas), los avances (o previews), y los análisis con su introducción (muchas veces con un toque gracioso), su comentario personalizado, y las notas. Esas notas, divididas en Gráficos, Sonido y Jugabilidad, de 1 a 100, con su “qué es lo mejor” y “qué es lo peor”, además de decir si el juego es difícil, cuantos pueden jugar, su género, las fases que tiene y si hay continues. Y sus redactores, cuyos nombres reales estaban ocultos tras motes, aunque bueno, al final todos fueron conocidos.

También, en el primer número, nos encontramos con trucos, que de paso nos servían por aquel entonces para ver alguna pantalla de ciertos juegos. Y una especie de apartado retro, donde se daba cancha a juegos que podíamos encontrar en las tiendas (las pocas que había entonces), pero que no eran novedades. Todas ellas, novedades y no novedades, servían para crear los tops de éxitos, como sigue funcionando en la radio fórmula. Estas listas servían para vacilar a los compañeros, aunque parezca una broma.

Tenía un apartado de humor, algo que también ha sido una constante en la prensa española, donde veíamos imágenes mandadas por familiares de los redactores (lógico, teniendo en cuenta que era el número uno de la revista), bromas (fakes, que diríamos en inglés) tanto en texto como en imágenes (muchos compañeros de clase de entonces estaban seguros que aparecerían esas versiones de Game Boy. Incluso, algunos ya las habían visto por la calle). Además de trucos de los lectores (que intuyo que también serían familia, como atestiguaban los apellidos), los mismos que escribirían a Yen (el primer “gurú” de videojuegos en España, que a la vez debió perder su nombre al responder mal a un lector), de teléfono rojo, a preguntarle cualquier duda que pudieran tener sobre temas de videojuegos, lo que a la vez nos hacía a nosotros más sabios.

En un acto de profesionalidad, me acabo de leer la Hobby Consolas de Febrero de este año. La de este mes que cerramos, vaya. Y la verdad, para mi sorpresa, no hay demasiada diferencia entre lo que se vende y lo que había entonces. Menos títulos pero más largos, todo actualidad aunque este mes han inaugurado una sección retro, y un tono entre gracioso y juvenil parecido al que ya había entonces, además de novedades como una persona retransmitiendo desde Japón. Seguramente el problema no sea que ellos hayan cambiado, sino que nosotros si lo hemos hecho. En 20 años, que se dice pronto, pasan muchas cosas tanto en nosotros como en el mundo. Al final tenemos otras fuentes y hemos acabado siendo nosotros los que escribimos lo que creemos que resulta interesante. Por todo ello gracias, sin duda alguna, por esos inicios que tantos recuerdos nos traen.

  1. Muy buenos recuerdos. Yo empecé a comprarla en el Nº4 y sí, supongo que no lo que más cambia es que antes sólo teníamos eso, ahora tenemos Internet y estamos más acostumbrados a ver imágenes, buscar la info que queremos, videos, etc.

    Pero son buenos recuerdos : )

  2. Ay la Hobby, que tiempos :). En su día puse en un aprieto a mi padre, pues me reservo el numero 1 en una librería (que cerro hace años ya) y yo la compre en otro sitio a sus espaldas, ansioso por leer esa revista que tenía a Bart Simpson en su portada. Al leerla me hice asiduo, y cuando apareció la Super Juegos también la compraba religiosamente cada mes. Lastima que acabase tirando o abandonando dios sabe donde todos esos números. Ahora mismo me encantaría recuperar ese número 1 de Hobby Consolas… me tendré que conformar con un escaneo en pdf que encontré hace unos meses… el coleccionismo esta demasiado caro.

  3. Aunque fue criticada en muchas ocasiones, queda claro que su papel en la difusión de videojuegos en España fue esencial.

  4. Es innegable su contribución, lo que me inquieta es ¿hasta que punto influyó en la difusión y la cultura de los videojuegos en nuestro país?

    Creo que muchos de los que escribimos sobre videojuegos, inclusive los que viven de ello o son periodistas de formación, leyeron todas estas publicaciones (Hobby consolas, Micromania, Nintendo Acción, Sega…), así que sería interesante hablar sobre que puntos negativos y positivos vienen de esa época.

    Por cierto, ¿nadie echa de menos una especie de Teléfono Rojo?

  5. Yo creo que ayudaron sobre todo en dar a conocer videojuegos de “segunda fila”, es decir, aquellos que no llegaban a publicitarse por otros medios. En la parte negativa, pues lo de siempre, las notas infladas… por el motivo que sea… y el tipo de lenguaje, ya que los lectores de aquella época ahora mismo son bastante más adulto y sería una publicación que quedaría obsoleta.

  6. Recuerdo perfectamente la compra de este primer número, pues me llamó la atención como usuario de Mega Drive. Durante los dos o tres primeros me fui haciendo con todos los números, sin excepción, aunque si he de ser sincero, soy bastante crítico con su linea editorial. Creo que su criterio de puntuación dejaba mucho que desear y sus artículos eran descaradamente tendenciosos.

  7. Yo pillé la segunda Hobby Consolas y debo decir que, comparada con la actual, traía mucha más información. Aquellos reportajes especiales sobre juegos de coches, de rol, de lucha… había muchísimos juegos que comentar y de los que el resto de mortales no teníamos ni idea. Hoy en día se valora mucho más las exclusivas, los juegos analizados antes que nadie.
    Se tiende a criticar mucho las notas que pone Hobby (porque las infla, es un hecho) pero habría que ver las que ponen las demás revistas. Recuerdo la Superjuegos y aquello sí que pecaba de notas infladas. Si pillo al redactor que cascó un 90 al juego de PSone “X2″, lo dejo eunuco. 7500 pelas tiradas a la basura. DeLucar, creo que fue.

  8. Me cordaré siempre del día que pillé el primer número de la Hobby Consolas. Para esa época yo leía (a pesar de ser un churumbel) la inmensa (en todos los sentidos) Micro Mania. QUé recuerdos con el gran Blue Shadow, la crítica a Sonic, que en esa época competía no con el Super Mario World, sino con el Super Mario Bros 3 de la NES (se llevaron la misma nota en adicción, un 95, el tope máximo para esa época hasta la llegada del World y Street Fighter. Hoy en día eso es impensable. Hemos crecido, sí, pero Hobby Consolas también se ha desnortado un poco. Un saludo.

  9. Hay mucha nostalgia concentrada en este artículo, pero también comentas una gran verdad, quizá no sea la Hobby Consolas la que ha cambiado si no que han cambiado nuestros gustos y estilo, aunque obviamente ahora todo es más comercial.
    En Navidad precisamente estuve leyendo los primeros números de la Super Juegos y me pasó exactamente lo mismo.

  10. Más de un año después, vengo a comentar. Total, el tema se presta a los comentarios desfasados. Recuerdo que la compré interesado en el concurso de las Game Boy que sorteaban (¿eran 10, 100… o 1000? No sé, recuerdo pensar que me iba a tocar una, porque… ¿quién diablos iba a comprar esa revista?).
    Después de leer ese primer número recuerdo muy bien hablar con amigos, con mucha naturalidad, de lo suave que era el scroll del Sonic, porque era algo que explicaban en la revista. Así podían ocurrir dos cosas, que alguien te dijera “sí, es verdad” junto una mirada de complicidad que delataba qeu también había comprado ese primer número de HC, o que de repente subías un nivel en la jerarquía del grupo, al tener que explicarles (con cierto deje de sobradez) qué diablos era eso del scroll. Grande, muy grande ese primer número.

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