James Pond in the Deathly Shallows

Horror injugable que hereda un personaje que llegó a ser muy conocido a principios de la década de los 90, pero que después ha caído en desgracia. Como James Pond tenemos que liberar los océanos de la contaminación y. para ello, en este juego de habilidad deberemos evitar (tocando la pantalla nos moveremos hacia arriba y delante) los diferentes peligros que aparecen en pantalla (incluyendo el tocar el fondo o el techo) mientras recogemos diversos objetos o acabamos con los enemigos (algo que se realiza automáticamente en el momento en que coincidimos con ellos en altura). Gráficamente flojo, sonóramente repetitivo y terrorífico en cuanto a jugabilidad, es el peor detalle que se puede tener con una mascota que o se recupera en condiciones, o mejor dejarla morir en paz.

Uno de los peores, si no el peor, juegos del año

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