Star Wars: The Empire Strikes Back, el comienzo de todo

Como os podréis de imaginar, la llegada del último tráiler de la nueva entrega de la saga de Star Wars no ha pasado desapercibida para la redacción de Videoshock. Los comentarios, que mostraban desde la más profunda de las indiferencias hasta las más exaltadas demostraciones de impaciencia, dejan bien claro que al final nos olvidaremos de las tres precuelas e iremos como locos al cine a devorar lo que Disney nos ofrezca.

Resulta imposible separar la saga de Star Wars del mundo de los videojuegos, en buena parte gracias a la decisión de George Lucas de crear una compañía de videojuegos encargada de sacar al mercado los juegos más destacados basados en la saga cinematográfica. Un nombre muy ligado a la franquicia, pese a que inicialmente fuese conocida como Lucasfilm Games, posteriormente Lucas Arts, y actualmente se encuentre desarticulada tras la compra de Lucasfilm por parte de Disney.

Sin embargo, los inicios en el mundo de los videojuegos son anteriores a los primeros acercamientos de Lucas Arts. De hecho, no deja de ser curioso que el primer videojuego oficial de la saga y que hoy nos ocupa, se lanzase en 1982, mismo año de la fundación de Lucasfilm Games. A pesar de esta coincidencia temporal el primer videojuego sobre la saga de la mano de la compañía de videojuegos de Lucas no llegó hasta 1991, ya que el concepto original que tenía George Lucas sobre su departamento de videojuegos no estaba precisamente ligado con sus producciones cinematográficas. Tanto es así, que el videojuego basado en su película Dentro del laberinto fue la sexta producción de la desarrolladora.

¿Eso significa que Lucas se olvidaba de la explotación de videojuegos con su saga más conocida? Nada más lejos de la realidad, sus arcas se llenaban a base de ceder los derechos a otras compañías y más de una decena de títulos fueron lanzados hasta la llegada del primer título desarrollado por Lucas Arts. Esta primera época de videojuegos de Star Wars estuvo marcada por la influencia de Atari y comenzó con el videojuego que hoy nos ocupa. No obstante, hay que hacer un pequeño inciso, ya que si bien Star Wars: The Empire Strikes Back fue el primer videojuego oficial, si hubo un videojuego arcade llamado Star Wars en 1979 que no dejaba de ser un clon de Space Invaders que intentaba aprovechar el tirón de la primera película.

Volviendo a Star Wars: The Empire Strikes Back, fue un juego desarrollado para Atari 2600 por parte de la conocida compañía juguetera Parker Brothers que también se hizo cargo de la distribución. La Atari 2600 se encontraba en uno de sus momentos álgidos -aún faltaba un año para el comienzo de la crisis de los videojuegos- y la película aunque ya llevaba estrenada dos años, estaba de plena actualidad con la preparación del estreno de la siguiente entrega.

Star Wars Empire Strikes Back screenshot 01Más allá de los antecedentes históricos y entrando a criticar el videojuego en sí, tenemos que tener presente la plataforma de la que estamos hablando que, sin duda, era bastante limitada por lo que la integración argumental resultaba complicada. Es por ello que lejos de intentar representar la película íntegramente, desde Parker Brothers procuraron mostrar fielmente una única escena. En este caso fue la de los vehículos zoomorfos AT-AT en el planeta de Hoth. Esta forma de adaptar el argumento, fue reutilizada en 1983 con Star Wars: Return of the Jedi y la escena de la destrucción de la Estrella de la Muerte.

Hay que decir que, pese a las limitaciones del hardware, el trabajo que se realizó es bastante reseñable dentro de la simplicidad de su diseño. En el videojuego manejamos una nave rebelde que debe atacar a los AT-AT y conseguir destruir el máximo posible para aumentar nuestra cantidad de puntos. A pesar de lo repetitivo del esquema de juego hay que destacar el trabajo gráfico, con unos AT-AT muy realistas dentro de los estándares de Atari 2600 que recordaban bastante a la película. A esto hay que añadir que la banda sonora de John Williams también está incluida en el juego.

Respecto a la acción en sí, evidentemente no es tan trepidante como en otro tipo de juegos shoot’em up de la época por la poca variedad de enemigos, pero es precisamente esto lo que hacía recordar a la película de una forma bastante fiel y la clave para que una partida al mismo fuese lo suficientemente satisfactoria. Es cierto que si lo miramos con perspectiva, incluyendo los videojuegos actuales, languidece ante el paso del tiempo pero en su momento fue una buena manera de llevar las películas a los videojuegos  y, de alguna forma, el preludio de lo bueno que vendría después.

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