Type:Rider

Cuando estamos en las típicas sobremesas de las cenas con amigos, mi mujer y yo siempre acabamos derivando la conversación hacia historias que tratan horrores hospitalarios. Será deformación profesional pero no podemos evitar hablar de las extrañas situaciones que suelen suceder en estos centros. Una de mis favoritas de siempre es la de un hombre que, en medio de una alucinación, decide salir por el pasillo y arrancarse a tirones la sonda que tiene metida por la uretra. Ante la situación un celador que le persigue grita con perfecto acento sevillano «Manolo, ¡que te va arrancá la polla!» y entonces el protagonista de la anécdota se gira y dice muy dignamente: «Tranquilo, que soy tipógrafo».

Desde el día en que escuché esta anécdota mi admiración por el gremio de los tipógrafos es total. ¿Cuántos trabajos te dan la suficiente entereza como para dejarte los genitales hechos unos zorros sin pestañear? ¿Qué clase de hombre puede sentir tal orgullo por su profesión? Yo quiero ser tipógrafo. Por avatares de la vida no lo soy así que intento superar este descalabro emocional emulando otras vidas mediante los videojuegos, cosa que hasta ahora no había podido hacer con la tipografía. Por suerte Type:Rider entró en mi vida. …Seguir leyendo +