Deadlight

Por Author Ramón Nafria Nagore el 3 de diciembre de 2012.

Deadlight es, posiblemente, el juego realizado en España del que más he oído hablar durante este año. Desarrollado por Tequila Works, cuya cabeza visible es Raúl Rubio (uno de los fundadores de Mercury Steam), y editado por Microsoft como parte del Summer of Arcade 2012, ha sido objeto de un seguimiento excepcional de la prensa española (nosotros incluidos) y, sobre todo, de la extranjera, con presencia en ferias como la Penny Arcade Expo o el E3. Y aunque finalmente al llegar al mercado el recibimiento de la prensa ha sido relativamente tibio el público parece haberlo acogido de buena gana, hasta ha llegado ha vender bastante bien.

La trama transcurre durante 1986, en el frio Seattle, el mundo se ha ido a hacer gárgaras debido a un virus que convierte a los hombres en algo parecido a zombis. O puede que no sean zombis, llamadlos sombras, llamadlos infectados, el resultado es el mismo. Nosotros manejamos a Randall Wayne, un guardabosques que pertenece a un grupo de supervivientes de los que, en lugar de acompañar en busca de un punto seguro, se separa para ir a buscar a su hija y a su mujer. Un punto de partida bastante habitual en el subgénero zombi.

La mecánica de juego entra dentro de los plataformas, pero con multitud de puzles cuya inspiración parece sacada de los clásicos Prince of Persia o Another World, y con el añadido de los zombis, como si hablásemos de un survival horror. Esa es la idea básica del juego, así que el jugador, para conseguir avanzar tiene que saltar o encontrar la manera de evitar los diferentes obstáculos con los que se encuentra: desde puertas que no se abren, a escaleras demasiado altas, para llegar directamente a trampas; existen muchos impedimentos en un mundo que agoniza. No importa si usamos el salto normal, si lo hacemos corriendo o rebotando contra la paredes, mientras evitemos todo contacto con las sombras. Para facilitar la tarea contamos con un hacha y un par de armas a distancia (el revolver o la recortada), pero la mejor opción siempre es huir, correr o saltar, aprovechando que ni son demasiado rápidos ni muy listos. Un clásico. Por tanto, Deadlight no es un juego pensado para el aficionado al gatillo fácil, pues los hachazos cansan al personaje, y aunque a poco que avancemos nos sobrarán las raciones nunca llegaremos a tener demasiadas balas. Eso si, curiosamente en los últimos diez minutos de partida es necesario disparar más que durante el resto del juego.

El título ofrece muchas razones para gustar al jugador medio. Gráficamente es una verdadera gozada, con una animación escandalosamente fluida, una escenografía excelente, y muchas sorpresas a lo largo del recorrido. Podríamos pensar que el aspecto de los niveles es algo repetitivo, pero de una manera muy inteligente, rompe de vez en cuando con alguna escena además de mostrar un diseño completamente distinto durante cierto momento en las alcantarillas. El sonido no se queda atrás, y dispone de partituras muy tensas que ambientan correctamente la acción, y la voz en off en inglés con los distintos pensamientos de Randall tampoco hacen precisamente un mal papel. Afortunadamente, el narrador dispone de subtítulos en perfecto español. El diseño de los niveles se desarrolla de una manera inteligente, con una duración adecuada y muchos extras. Todo halagos.

Como veis es dificil sacarle un pero, aunque en realidad también tiene sus fallitos. A veces, muy pocas, no acierta en la detección de colisiones durante acción. El ritmo del juego es extraño porque es mucho menos dado a la contemplación que algunos de los juegos donde se inspira, nos sentiremos siempre en una carrera hacia delante, como si de un Cannabalt se tratase, y apenas se nos permitirá que disfrutemos del gran trabajo gráfico que ofrece la aventura.

Debo de reconocer que no me gustan los zombis, no es un tema que me atraiga. Deadlight tira de los mismos sentimientos que levanta The Walking Dead o el futuro The Last of Us, de ese drama humano de la supervivencia en un mundo que se va al carajo. Si os va esa temática, y si queréis una experiencia de gran nivel artístico y técnico, disfrutaréis mucho. Si en cambio esa temática os deja algo fríos, aún podréis disfrutar de un buen juego de plataformas y puzles, con algún que otro fallo menor. Pero en cualquier caso sigue siendo un título muy recomendable.

Sobre Ramón Nafria Nagore...

Superviviente a la Asociación de Desarrolladores de Ocio Interactivo Digital (DOID), Ingeniero titulado en Informática, actualmente dedica su tiempo profesional a la producción de videojuegos. Su experiencia en la industria del videojuego le ha llevado a escribir en revistas (como Ociojoven y Vandal), ejercer de tester en Gameloft o a ocuparse de tareas de diseño y producción en Digital Legends. Actualmente es uno de los fundadores de A Crowd of Monsters.

3 Comentarios

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  1. Ha sido leer tu crítica y acordarme de lo mucho que me llamó la atención este juego en su momento. La demo me ha encantado y estoy pensando comparlo ahora que está de oferta en steam o esperar a que me queden menos juegos por jugar.

    Me han llamdo sobremanera la iluminación y el uso de los escenarios de fondos bien vivos. Me ha gustadoi mucho.

  2. Pues decidido, me lo compraré cuando haya una buena oferta. Nunca es tarde para disfrutar de un nuevo plataformas cinemático, tras la pequeña decepción que me supuso Limbo. Se nota por las imágenes que tira de clásicos como Another World, Flasback o los primeros Oddworld.

    Ah, y los zombies ni me van ni me vienen, me son indiferentes; pero el estilo de jugabilidad que describes creo que es lo que ando buscando.

    Un saludo.

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