Soccer Kid, ¿un videojuego de fútbol no deportivo?

Por Author Jaime Parada Vila el 20 de noviembre de 2013.

Voy a intentar rellenar un poco el vacío que os ha dejado el parón liguero del pasado fin de semana rescatando del pasado un videojuego de fútbol. Pero no os equivoquéis, no estoy hablando ni de un simulador ni de un juego deportivo arcade, me refiero a Soccer Kid, la original propuesta que Krisalis nos ofreció en 1993 en forma de videojuego de plataformas.

Soccer Kid intentaba aprovechar el tirón provocado por el inminente Campeonato del Mundo de Fútbol que iba a celebrarse en 1994 en Estados Unidos. Poco tiempo antes de la celebración de dicho campeonato, una nave alienígena que se dedica a coleccionar trofeos de diversos planetas quiere hacerse con la preciada copa de campeón del mundo. Siguiendo la costumbre de los extraterrestres, abducen el preciado trofeo pero tienen tan mala suerte que en su viaje espacial un asteroide se cruza en su camino y rompe la copa en cinco que pedazos que caerán en diversas zonas de la Tierra: Inglaterra, Italia, Rusia, Japón y Estados Unidos. Cuando esta noticia llega a oídos de Soccer Kid, este decide calzarse las botas y, armado únicamente con su balón preferido, realizar un viaje alrededor del mundo para conseguir recomponer el trofeo.

soccer-kid-(8)Aunque en un primer golpe de vista, Soccer Kid sea un plataformas bidimensional clásico, introduce el elemento del balón que aumenta enormemente las posibilidades de un sistema de juego que termina siendo más versátil de lo que podría pensarse en un primer momento. Nuestro protagonista tiene los movimientos clásicos plataformeros de correr y saltar, pero puede ayudarse del balón para realizar otras acciones. Por ejemplo, puede apoyarse en él para realizar saltos más grandes, realizar un chut para activar mecanismos que se encuentren poco accesibles o hacer todo tipo de filigranas para golpear a los enemigos con el esférico.

Este novedoso sistema de juego se puede hacer algo duro para los aficionados de los plataformas clásicos pero, una vez tomado el dominio del balón, podemos darnos cuenta de la gran cantidad de posibilidades que nos ofrece la introducción de este elemento. Para conseguir pasar de nivel, tenemos que encontrar once cromos correspondientes a un equipo de fútbol y llegar a la salida. Esto hace que Soccer Kid sea un juego que requiera de mucha exploración, con muchos lugares secretos que reclamarán nuestras mejores habilidades con el balón. Aparte de su original planteamiento, cuenta con un gran sentido del humor: el catálogo de enemigos tiene personajes tan dispares como ciclistas, albañiles, cocineros, etc., que por alguna razón no ven con buenos ojos nuestra misión.

El equipo de Krisalis hizo un gran trabajo técnico con Soccer Kid, a pesar de que se planteaban más dificultades de las habituales en un juego de plataformas. La física del balón está muy bien lograda, y consigue una buena sensación de causa y efecto de los movimientos que ejecutamos con él. Por suerte para el jugador, el esférico no es un elemento incontrolable que empieza a rebotar sin ton ni son por las distintas plataformas y, aun así, conserva unos movimientos lo suficientemente realistas como para reconocer un balón de fútbol. La dificultad no viene en el control, sino de los pocos puntos para salvar partida que tiene —únicamente cuando cambiamos de país—.

En el trabajo artístico, se ve claramente que la versión matriz era la de Commodore Amiga, con gráficos muy vistosos, de sprites bastantes grandes y que se mueven sin dificultad. Los fondos hacen reconocibles las distintas zonas del planeta que vamos visitando y cuentan con un buen diseño de niveles para que puedan interactuar con el juego. La banda sonora es obra de Matt Furniss, que ya era todo un veterano tras componer el apartado sonoro de videojuegos tan conocidos como Alone in the Dark, Lemmings, Chuck Rock o OutRun Europa.

Aunque nunca llegara a ser un superventas, la llegada del campeonato del mundo motivó a los distribuidores a sacar Soccer Kid en distintas plataformas. A finales de 1993 salió la versión de Super Nintendo, y en 1994 para PC y 3DO. Ya entrada la primera década del siglo XXI, se lanzaría una conversión para Game Boy Advance que volvería a resucitar el juego.

Espero que este pequeño análisis os ayude a conocer uno de los plataformas más originales que he probado y que bien merece una oportunidad de las nuevas generaciones de jugadores. Termino con mi petición habitual para este tipo de juegos: ¿una versión HD para las nuevas plataformas?

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