Con cien cañones por banda…

Viento en popa a toda vela ha sido aprobada la dichosa y archiconocida ley Sinde. Se trata de una medida antipiratería que paradójicamente emplea unos métodos abiertamente corsarios.

Y es que la definición de corsario, que podemos encontrar por ejemplo en Wikipedia, encaja totalmente con la situación: «Corsario era el nombre que se concedía a los navegantes que, en virtud del permiso concedido por un gobierno en una carta de marca o patente de corso, capturaban y saqueaban el tráfico mercante de las naciones enemigas de ese gobierno«.

Para los que no sepan en qué consiste dicha ley, y puesto en pocas palabras: aprueba la creación de una comisión reguladora que depende totalmente del Ministerio de Cultura y tiene el poder de cerrar páginas web que, según su propio criterio, vulneren de algún modo la propiedad intelectual. Esta comisión podrá incluso bloquear páginas web de fuera de España para que desde aquí no podamos acceder a su contenido. Un corsario para cazar a un pirata. Es peor el remedio que la enfermedad.

Se trata de otro paso más en la lucha contra la piratería y, de paso, contra la libertad de expresión en todo Internet. Por desgracia, no es el primer, ni el único, paso descabellado, arbitrario y autocrático que se da en dirección contraria y por encima de las cabezas de los usuarios del medio.

Ubisoft, por ejemplo, ya sembró y sigue sembrando el pánico con su DRM, un sistema de seguridad que no te permite jugar a determinados juegos (como Assassin’s Creed 2) si no estás conectado a Internet perpetuamente, aunque el juego no tenga ninguna funcionalidad online. Esta medida, unida al hecho de que los servidores de Ubisoft fueron atacados por hackers y estuvieron sin actividad durante el primer fin de semana desde el lanzamiento del citado Assassin’s Creed 2, hizo que muchos jugadores que ya lo habían comprado buscaran por Internet alguna forma de piratearlo para poder jugar.

Humble Indie Bundle 4

Ganar dinero y conservar la ética es posible

Como desarrollador de videojuegos me declaro abierta y obviamente en contra de la piratería, pero no creo que ninguno de estos métodos basados en limitar el contenido sea la solución. No son más que molestias para los consumidores. Encontrar una solución a la piratería que sea justa para todos no es tan complicado, y en cierto modo ya se ha empezado a avanzar en la dirección correcta por parte de algunas compañías.

Spotify o Grooveshark en el terreno musical han hecho que miles de personas dejen de descargar canciones. Voddler emplea un sistema muy parecido y parece que intenta abrirse paso en el sector cinematográfico. Y en el sector de los videojuegos encontramos cosas como Steam, Gog, Humble Bundle u OnLive, de reciente aparición y que plantea muchísimas mejoras y comodidades para el usuario. Porque esa es la clave.

Piratear es un asco. Tienes que emplear mucho tiempo en encontrar los enlaces adecuados, descargarlos esperando que realmente sea el juego y no una película porno, intentar descifrar la forma de crackearlo o buscar un crack compatible con esa versión, registrarte en una infinidad de webs de dudosa procedencia… y después tienes un juego en el que el rendimiento suele estar perjudicado, en ocasiones no hay vídeos o falta algún sonido y no tienes acceso al contenido online.

El problema es que la alternativa legal para comprar un juego en edición física es desplazarte hasta una tienda (o comprar online y esperar unos días a que llegue), pagar entre 60 y 70 euros y rezar para que el juego no resulte demasiado corto o demasiado decepcionante.

Abaratar los videojuegos sin más sería realmente complicado puesto que el desarrollador se lleva menos de un 30% de lo que pagues por uno, entre publishers, transportistas, comisión de la tienda, IVA… Sin embargo, mediante descargas digitales tenemos demos en tiempo real sin necesidad de instalación, podemos esperar a las ofertas en lugar de lanzarse a las novedades… cualquier jugador puede abastecerse de más juegos de los que podría llegar a jugar sin gastarse mucho dinero.

The Creature, The Game

Yo era gratis y también me piratearon

Creo sinceramente que la lucha contra la piratería se ganará haciendo la edición física más atractiva mediante contenido coleccionista imposible de piratear o haciendo la edición digital más cómoda y agradable de descargar; no buscando y destruyendo enlaces de descarga o añadiendo sistemas de protección a los juegos cada vez más molestos y perniciosos.

Y, para finalizar, como protesta ante la nueva ley Sinde, voy a publicar aquí y ahora un enlace de descarga pirata de mi primer juego (lo cual es simbólico, y no tiene mucha lógica porque se trata de un juego gratuito, pero un tal lestal se molestó en bajarlo, cambiarle el nombre y volverlo a subir).

Descargar The Creature PC FULL 1Link:
http://www.virtualrosario.com/f6/creature-pc-full-1link-13520/

Eso sí… el próximo juego, Nihilumbra, ¡no me lo pirateéis, que me buscáis la ruina!

  1. Contra la libertad de expresión también.
    Por poner un ejemplo: estan intentando bloquear Taringa para que nadie pueda acceder a ella desde España. En esa web no sólo hay links a descargas ilegales; podemos encontrar programas gratuitos o tutoriales de todo tipo. Todo ese contenido será vetado y no podremos acceder a él. Eso quiere decir que no podremos ver ninguno de los posts que se publiquen ahí, estén o no relacionados con la propiedad intelectual o la piratería.
    Se supone que internet no pertenece a nadie y que podemos publicar lo que queramos, cualquier medida que se tome para restringir su uso y para regular su contenido, que no provenga de los propios hosts, reduce paulativamente nuestra libertad de expresión en este medio.

  2. Es que la libertad de expresión no es ir por ahí poniendo lo primero que nos salga. Eso para empezar. Y para seguir, el límite de la libertad de expresión está allí donde colisiona con otras libertades. Si quieres podemos abrir un debate sobre la autoregulación. Internet no pertenece a nadie, pero se le aplican las leyes.

    Al margen de que impedir el acceso es una medida muy sencillita de evitar por parte del usuario.

  3. Yo encuentro que la diferencia esencial entre este tipo de regulación y la que se ha venido aplicando hasta ahora radica en el hecho de que una comisión de gente tenga la capacidad de clausurar webs enteras en un plazo de 4 días en función de su propio criterio y sin que ningún juez participe en el proceso. Es muy turbio.
    Igual que tú, también soy consciente de que hay que respetar las otras libertades, y de que ha de haber leyes que regulen este tipo de comportamientos… pero seguro que estarás de acuerdo conmigo en que esta no es la mejor manera. Generará muchos problemas, no acabará con la piratería, perjudicará a mucha gente y gastará mucho dinero público.
    Pero eso, no hace falta empezar un debate sobre la autoregulación ni sobre lo que entendemos por libertad de expresión. Es un debate que me encantaría mantener en persona y si es posible compartiendo unas cervezas, que por alguna razón, cuando dos personas discuten mediante texto por internet parece que se peleen XD

  4. No, claro que estamos de acuerdo. Sólo constataba que no tiene nada que ver con la libertad de expresión.

    De todas maneras, no me quita el sueño para nada que vayan a cerrar webs de las que es de suponer que cerrarán. Ni siquiera me parece mal.

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