Igneous

Igneous

Cada vez que juego a los últimos juegos de Sonic para Wii, descubro que todos tienen un problema que consigue que al poco deje de jugarlos cansado de su mecánica. Recordemos en qué consiste el juego: es un plataformas, donde la cámara se sitúa detrás del personaje que controlamos y en el que debemos conducir a nuestro héroe al final de cada fase por un recorrido en el que tendremos que esquivar a ritmo de vértigo cada uno de los obstáculos que nos impidan el paso. Podría parecer que el juego pinta bien… y, efectivamente, durante las primeras pantallas no está mal. Pero, cuando el jugador lleva más tiempo, comienza a echar en falta un poquito más de libertad. ¿El qué? Sí, eso: libertad.

En cada una de las pantallas, tu área de acción se ciñe al camino por el que el juego te obliga a ir. Por tanto, las decisiones del jugador, simplemente, se limitan a escoger de qué manera eludiremos cada obstáculo ya que el camino ya está escogido de forma predeterminada. Esto es justo lo que me lleva a comentar el título del encabezado. Donde Sonic falla, Igneous sobresale.

Desarrollado por el equipo Going Down In Flames, este grupo de seis personas desarrolló el juego durante su formación en DigiPen, renombrado instituto líder en educación e investigación de tecnología interactiva para ordenadores, arte digital, animación, diseño de videojuegos, ingeniería de computación, etc. Nacido de un boceto, desarrollado sin presupuesto y en poco más de un año, este proyecto independiente logró ganar el Student Showcase del Independent Games Festival.

Igneous no es más que un plataformas en el que deberemos llevar hasta el final del recorrido a un tótem que acaba de despertar en el interior de un volcán en erupción -más o menos, igual que en las aventuras de nuestro amigo erizo- pero abriéndonos camino por la ruta que nosotros elijamos para librarnos del infierno que se cierne a nuestro alrededor. Con unos gráficos sorprendentes y unos efectos de física impresionantes, Igneous nos propone un reto muy interesante que superar.

A grandes rasgos, consta de tan solo tres pantallas y de dos niveles de dificultad. ¿Te parece poco? Pues, a decir verdad, en modo Normal se completa en unos quince minutos. Pero, en modo Imposible es, como su nombre indica, literalmente imposible superarlo en unas horas. El juego se complica infinitamente, hasta el punto en que ves al tótem muerto por culpa de algún obstáculo que no viste durante el último pestañeo.

Y de aquí viene la gracia del juego. No puedes aprenderte un camino o qué es lo que va a ocurrir en cada momento para ir colocando a tu personaje en el lugar adecuado. Todo se genera de manera aleatoria. Todo a tu alrededor es un infierno que se está viniendo abajo, un cataclismo del que debes sobrevivir y cada explosión, cada impacto de las rocas al caer se genera al azar. Esto genera dinamismo ya que cada vez que juegas, pese a ser la misma pantalla, todo es diferente y tienes que reaccionar a diferentes comportamientos del juego.

En cuanto a sus aspectos técnicos, decir que sus gráficos son muy buenos y están muy bien optimizados. Con un equipo de requerimientos medios puedes poner todas las opciones a nivel alto y, aún así, Igneous se moverá de forma fluida mostrándote un entorno en el que la primera vez que juegues te abrirá los ojos como platos. La música puede llegar a ser repetitiva, sobre todo, cuando tienes que reincidir una y otra vez en cada fase después de una y otra muerte; además, solo hay una pista por nivel. Pese a todo, es muy apropiada y se ajusta perfectamente al ritmo frenético que exige cada pantalla. La física es el apartado donde más satisface Igneous, y es que sorprende de lo bien que está desarrollada. No es casual, en un mundo donde todo son impactos, rebotes, explosiones, etc., es importante cuidar este aspecto para que nada parezca superficial o mecánico. Por último, cabe resaltar que el juego se puede controlar desde el teclado o mediante un mando de Xbox 360 -como sus propios creadores aconsejan-.

Igneous es gratuito y muy adictivo, así que: ¿a qué esperáis para probarlo?

  1. Soy alumno en Digipen Bilbao en RTIS y tuve el placer de conocer esta maravilla unos pocos días después. De hecho, (y no he jugado en Digipen) todos los profesores lo tienen instalado en su sobremesa y lo recordamos cada mañana al verlo en el proyecto.

    Solamente corroborar que el trabajo de las físicas es excelente. A mí la música no se me hizo repetitiva. Y el modo imposible es realmente difícil ya que solo tienes una vida para superarlo por completo. Muy picante.
    Por el contrario, según se ha dicho por aquí los gráficos no son nada especial, si bien yo creo que al menos sí lo parecen.

    Si no me equivoco el equipo desarrolló una nueva versión paralela al proyecto del GAME (la asignatura a la que era dedicado) durante 5 meses en la que desarrollanos nuevos niveles.
    En el siguiente vídeo se pueden ver nuevos niveles: http://www.youtube.com/watch?v=UTwIQd7EonM&feature=related
    Y en el siguiente enlace puedes descargar el juego:
    http://www.igneousgame.com/IgneousDownload.html

    Y no, nadie me ha pagado para hablar bien de él 😛

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