Crónica de la PAX-GDC (PAX, Día 1)

Imaginad una Campus Party donde no hay que llevar PC y donde puedes disfrutar de, básicamente, todos los juegos de la historia legalmente y en su formato original. Añadidle presentaciones en sociedad de primicias como el remake de Ducktales (Patoaventuras), Shovel Knight, Mercenary Kings, The Swapper o Transistor, a las que puedes jugar con sus desarrolladores allí al lado para preguntarles dudas o comentar anécdotas. Tampoco faltan la mayoría de grandes editoras que están allí para presentar futuros hits y permiten probar cosas como Watch Dogs, Remember Me, Tearaway o Wonderful 101, y para rematar la faena sumadle un programa de conferencias bastante variado y largo, con actividades hasta las 2 de la mañana, clases de videojuegos clásicos (como una partida a Steel Batallion a ocho jugadores), y la posibilidad de comprar desde merchandising exclusivo a juegos antiguos. Bien, ahora dejad de soñar, todo eso tiene lugar a 9 horas en vuelo desde España, se llama Penny Arcade Expo, y es el mejor evento para aficionados a videojuegos que he visto nunca.

Os habla de la PAX alguien que ha visitado el E3, el TGS, la Gamescom, la GDC y otros eventos de menos nombre (como el Festival de Jeux Video o la Game Connection). Y en la vida he visto un espacio donde se trate mejor al usuario, donde la gente vaya con tan buen rollo dispuesta a pasárselo bien, o donde haya tantas posibilidades.

expoLa Penny Arcade Expo empezó en 2004 como un evento relativamente pequeño, cercano a las 1500 personas, realizado por los creadores de la tira cómica homónima, pero en la actualidad es un monstruo que reúne a mas de 70.000 aficionados a juegos de todo tipo (incluyendo juegos de mesa). Con todo, en ningún momento llega a agobiar, y siempre hay espacios para poder respirar dado que el lugar es bastante grande.

Se divide básicamente en eventos repartidos por plantas. En la planta inferior una zona de expo, que viene a ser como la zona principal. En los bordes hay pequeños puestos, normalmente relacionados con empresas de un tamaño no demasiado grande como Double Fine o The Behemoth, y lugares donde comprar cosas retro desde precios muy baratos (1 dólar un juego de Master System) a auténticos robos (200 dólares una Turbo Grafx). Como he mencionado antes también hay tiendas de merchandising y de entre ellas debo destacar la llevada por Udon Cómics ya que cuenta con joyazas como el cómic japonés de Captain Commando de 1994, una obra que hasta hace nada no había llegado a tierras occidentales.

En el medio se sitúan las grandes distribuidoras, como Capcom, Nintendo, Microsoft, Activision-Blizzard, Sony o Ubisoft, además de un montón de puestos sobre juegos MMO como Wildstar o Free to Play como League of Legends. Sus juegos son los más solicitados, y hay colas alrededor de ellos en las que aparece el tiempo estimado que te queda para poder jugar. Un detalle muy útil. También hay zonas para juegos de mesa, pero no me metí demasiado en estos berenjenales.

En la primera planta encontré una gran cantidad de salas para jugar. Desde salas retro, a salas actuales, o salas temáticas. Por ejemplo, en la sala Xbox 360 hay un montón de consolas (cientos), y con un DNI o ID legal puedes pedir un juego del catálogo y ponerte a jugar. Lo mismo puedes hacer en las salas retro, donde hay una o dos consolas funcionales de cada tipo. Incluso tienen un espacio donde puedes ir con tu propia consola portátil y pedir títulos para probarlos.

La segunda planta alberga los espacios para las charlas y conferencias. Las hay de todo tipo, desde charlas puramente de desarrollo, a otras relacionadas sobre determinado videojuego, o sobre la propia prensa. Es también el lugar destinado para algunos de los concursos, como el Indie Game Showcase. Pero la cosa no acaba ahí, no se llega a las 2AM sólo con charlas y por la noche están ofreciendo conciertos u otras actividades lúdicas.

Y eso es todo. Un tinglado muy bien montado donde se pueden hacer contactos, probar novedades y aprender cosas, pero donde sobretodo se disfruta del medio del videojuego. De paso te permite vislumbrar un poco cómo viven esto los estadounidenses y entender porqué allí es una industria muy seria, muy divertidamente seria.

  1. Curioso este evento, la verdad. Aunque no termino de comprender el motivo de su existencia es indudable que ha crecido una barbaridad y que ha adquirido una gran repercusión porque allí se encuentran todo tipo de empresas.
    Me sorprende, vamos, mucho. Para bien.

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