PSP Go: Llegó la más criticada

Ha pasado el 1 de octubre y la PSP Go de Sony ya está en la calle. Si aun no sabes de qué te hablamos lee el resumen de su lanzamiento y nuestra opinión.

Para aquellos que aun no se hayan enterado ya está a la venta la última consola de Sony. La PSP Go, cuarto rediseño dentro de la familia Playstation Portable, supone el cambio más radical dentro del mercado de las portátiles desde el lanzamiento de la Nintendo DS y su pantalla táctil. Pero esta vez no se trata de un nuevo control o un gran salto en cuanto a potencia bruta, si no un cambio en el concepto de la venta de videojuegos y la relación entre jugadores y desarrolladores a la hora de hacerse con los juegos.

La máquina: Por dentro y por fuera

Lo primero que llama la atención es el gran cambio estético que ha sufrido la consola, mucho más pequeña y ligera que las versiones anteriores. El nuevo diseño de la PSP Go oculta los controles bajo la pantalla mediante un sistema deslizante, pasando la pantalla a quedar por encima de los controles y obligándonos a abrirla para usarla, de forma similar a algunos smartphones actuales. Este cambio no se antoja casual viendo hacia qué sector de la población se dirige Sony con la Go. El objetivo de esta consola no son los jugadores de toda la vida, si no los adictos a los juguetes tecnológicos al estilo iPhone, y para ello ofrece una máquina ideada para atraer miradas en las cafeterías.

Por dentro las diferencias también son relevantes y llamativas. Lo primero que notamos es la ausencia de un lector UMD, los discos donde almacenan los juegos el resto de PSPs, lo cual aligera peso y reduce piezas móviles pero impide acceder a todo el catálogo ya existente. A cambio obtenemos una memoria interna de 16 GB donde almacenar los juegos que descarguemos mediante conexión a la Playstation Store. Otra diferencia respecto a modelos anteriores es la batería, que deja de ser un consumible y pasa a ser parte integral de la consola. En cuanto a la “conectividad”, pieza fundamental del nuevo modelo comercial, la consola incluye Bluetooth pero no actualiza su conexión WiFi, que sigue siendo tipo b (11 Mbps). Por lo demás una pantalla ligeramente más pequeña pone la guinda al pastel de los cambios.

Los juegos: Nuevo modelo, nuevos contenidos

Con la PSP Go se acabó el tener que ir a la tienda, al menos a la física. Cuando queramos un juego tan solo hemos de conectarla y visitar la piedra angular de la de la experiencia PSP Go: a la Playstation Store. La tienda de Sony es la misma a la que ya podemos acceder con los anteriores modelos o con la PS3, pero con el lanzamiento de esta portátil se le añaden dos novedades. La primera es el paso de todo el catálogo futuro de PSP y parte del actual a formato descargable, con lo que todos los lanzamientos que tengan lugar en UMD aparecerán de forma simultanea en la Playstation Store. La otra es la aparición de los Minis, juegos de menos de 100 MB y ajustado precio que se distribuirán, en principio, tan solo mediante la tienda.

La PSP Go está disponible en blanco y en negro

La PSP Go está disponible en blanco y en negro

Para los nostálgicos de las tiendas o para los que no confíen en las compras con tarjeta de crédito, el lanzamiento de la PSP Go viene acompañado de las Playstation Network Cards. Estas, con valores de 20 y 50 €, son tarjetas con las que recargar nuestro monedero virtual e ir adquiriendo productos de la tienda.

El entorno: Tibia recepción

Desde su anuncio la PSP Go se ha encontrado con una oposición general por parte tanto de distribuidores como de consumidores. Los primeros se han sentido agredidos por un aparato que quiere destruir su principal fuente de ingresos, es decir la venta de juegos, mientras que los segundos han visto a la máquina de Sony como otra forma más de sacarles los cuartos. Para descubrir cómo estaban realmente los ánimos el día del lanzamiento decidimos darnos una vuelta por nuestras tiendas habituales e intentar hacernos con una.

Primero decidimos ver a los especialistas, con lo que visitamos tiendas de Game, GameStop y GameShop. Ciertamente nos movía el morbo de comprobar si los rumores sobre boycott a la máquina que habían corrido eran una realidad y no quedamos del todo decepcionados. Tanto Game como GameShop trataron el lanzamiento como si de un juego cualquiera se tratara: publicidad casi nula y un par de cajas a la vista en sus secciones correspondientes. El caso curioso fue el de GameStop, tienda donde las ansias por venderte lo que sea suelen llegar al punto de ser agobiantes. Fuimos a una de estas tiendas y tras revisarla durante diez minutos no fuimos capaces de encontrar ni una referencia a la máquina. Cuando fuimos al mostrador y preguntamos por la misma tan solo obtuvimos la confirmación de su lanzamiento pero tras preguntar si tenían alguna disponible conseguimos que, con bastante desgana, nos mostraran una que guardaban en el almacén.

Después de esto decidimos revisar las cadenas generalistas a ver cómo habían gestionado el lanzamiento. El Corte Inglés parece que fue el único en tomarse en serio la consola, exhibiendo tanto posters publicitarios por el centro como varios montones de máquinas en la sección correspondiente. MediaMarkt fue algo más discreto pero también tenía algunas cabeceras con máquinas apiladas y un jugoso descuento sobre el precio oficial de venta. Por su parte Carrefour fue el único sitio donde no conseguimos encontrar una mísera consola. Por no encontrar no encontramos ni alguien que nos atendiese.

Al final la tan comentada falta de apoyo a Sony se ha quedado en un cortés desinterés por parte de los vendedores. Y parece que también de los jugadores, ya que las ventas que nos comentaron extraoficialmente no eran especialmente elevadas.

Nuestra opinión: Sony mete el dedo en el agua

En la guerra de las consolas tan solo hay una verdad inmutable: nadie puede con las portátiles de Nintendo. Y eso que desde el lanzamiento de la Game Boy clásica han sido muchos los que lo han intentado pero no ha habido manera de hacerle sombra a los de Kioto.  Así que si no puedes vencer a tu enemigo, huye. Pero si vas a huir huye bien.

Sony ha decidido que huiría hacia los verdes pastos de los nuevos jugadores adultos y los amantes de la tecnología. Estos míticos lugares, donde los euros crecen en los árboles y las gentes los intercambian por objetos brillantes, ahora mismo son el territorio de otro gigante de la tecnología como es Apple. Pero en el camino, tal vez influida por el ambiente general, la propia sony ha escatimado demasiados esfuerzos a la hora de promocionar la consola y diferenciarla del resto de su oferta, quedándose a medias en su viaje.

El futuro de la venta es online

El futuro de la venta es online

Desde el momento en que la PSP Go se llama así es inevitable compararla con el resto de portátiles de Sony, una comparación en la que no puede salir ganando de ninguna de las maneras. Por los 250 € que cuesta, Sony podría haber ofrecido una «máquina para jugar» sin asociarla en nombre a su gama de portátiles, con diseño moderno, un hardware aceptable, simplicidad de uso y una buena biblioteca de juegos. De esa forma realmente habría podido atacar realmente un mercado «nuevo» con un gadget «nuevo». Llamándola PSP tan solo ha conseguido que los jugadores vean en ella una manera de obligarles a comprar de nuevo juegos que ya tienen, los distribuidores el primer paso hacia su eventual eliminación y los nuevos compradores un aparato más caro que los existentes pero con menos características.

De todas formas el fracaso de la PSP Go, por el que apostamos, no vaticina otro batacazo de Sony. Y si no piensen: el exterior de la consola es un diseño reaprovechado, el interior es el mismo hardware que ya fabrican y los juegos no son ni conversiones directas. El gasto de Sony en esta máquina es ínfimo mientras que les permite sondear la piscina de los nuevos formatos de distribución un paso más allá de sus competidores. Quédense con la idea que representa la PSP Go ya que es el futuro, pero no se molesten en salir corriendo: no les va a gustar.

https://docs.google.com/?tab=mo&pli=1#all

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