Un sencillo plataformas de la casa Orange Pixel que, tal como nos tiene acostumbrados, logra desprender un fuerte aroma retro tanto en la música como en los píxeles que componen los gráficos. Es una recreación de una sus primeras obras, corregida y ampliada con más sistemas de control táctil.
En esta ocasión los niveles tienen un aspecto mucho más cerrado que en otras obras posteriores como Stardash o Meganoid. Las zonas, además de estar plagadas con enemigos de comportamiento diverso, disponen de algunos objetos a recolectar. Uno de ellos son las monedas con las cuales podremos abrir el acceso a la puerta de salida del nivel. Como peculiaridad, nuestro personaje es capaz de disparar unas pelotas que se desplazan rebotando por el escenario durante un breve espacio de tiempo. Este será nuestro único ataque y, al contrario que en la mayoría de juegos, se agota. Afortunadamente existe la posibilidad de recolectar recargas en algunas zonas de los niveles.
La diversidad de las fases y el variado aspecto de los mundos lo convierten en un título especialmente apetecible. …Seguir leyendo +
Time Chaos es un sencillísimo juego de acción con un toque de plataformas, que además requiriere de cierta concentración y habilidad. Su mecánica es tan sencilla como apetecible: en un escenario bidimensional y sin apenas obstáculos nos acechan incansables hordas de enemigos. Nuestro personaje disparará automáticamente a aquellos que se encuentren delante de él y únicamente tendremos que controlar el movimiento y el salto. Un sistema peculiar que cobra especial importancia cuando observamos el control principal que incorpora, funciona a través del sensor de movimiento. Para aquellos menos dados a experimentar se incluye un pad virtual opcional.
Los gráficos y la música, propios de un juego de la época dorada de Gameboy (4 colores en escala de verdes y chiptune), harán las delicias de los más añejos, pero a todos los demás aun les quedará una prueba interesante y divertida. …Seguir leyendo +
Con unos sonidos y gráficos que parecen salidos directamente de un viejo juego de Nes, OrangePixel nos ofrece un sencillo juego de plataformas en el que nuestro avatar, casi un Indiana Jones, tendrá que bajar por una maraña de intrincadas plataformas. El sistema de control elegido es el sensor de movimiento del dispositivo, y al contrario que en otros juegos el se ajusta al formato a la perfección. Las continuas referencias a las clásica saga de George Lucas serán del agrado de aquellos que las encuentren y las recuerden.
El juego hará las delicias de los mañosos si son aficionados a lo retro. …Seguir leyendo +
Lejos de los complejos juegos de rol o las vistosas muestras de tres dimensiones que presentan otras compañías, el creador del clásico Meganoid (Orange Pixel) siempre opta por una jugabilidad más directa. Nuestro avatar en pantalla es un avión y su misión es la de mantenerse en el aire, directo y sin pretextos más allá del mero entretenimiento. El sencillo control nos propone únicamente reposar el dedo sobre la pantalla para indicar que gane altitud y levantarlo para que baje, eso sí, siempre con cuidado de no caer durante demasiado tiempo no vayamos a entrar en barrena. Simple de aprender, pero dificil de dominar. La necesidad de recoger el combustible que cae por la pantalla, esquivar a otros aviones, o rescatar a personas de los tejados dificulta la tarea y añade una variedad muy necesaria.
Mola, al menos si logras adaptarte al sensible control del avión. …Seguir leyendo +
El planeta de nuestro “héroe” está siendo invadido por una fuerza extraterrestre o tal vez los alienígenas están mutando a humanos, en cualquier caso hay invasión y un solo héroe para acabar con ellos. Bajo esta simple premisa se nos presenta un juego de plataformas con aspecto pixelado y música alegre. Las ajustadas plataformas de cada nivel harán las delicias de los jugadores veteranos, sobre todo por la posibilidad de repetir algunas de ellas con otro personaje y una mayor dificultad. El costoso avance por el nivel hace que el control sea un factor muy importante y actualmente el juego permite utilizar: el acelerómetro y una pulsación sobre la pantalla para saltar; un pad de dos direcciones y un botón de salto (virtuales); distintas configuraciones para utilizar teclas físicas; e incluso el mando de Nintendo Wii. Suficientes opciones para acomodar a casi cualquiera. La integración con la red OpenFeint para compartir las puntuaciones es algo peculiar pero agradará especialmente a los más arraigados en la red.
Mola. Sus (por ahora) 70 niveles sencillos, y 50 difíciles, lo convierten en un juego de obligada revisión. …Seguir leyendo +