Double Dragon, de la película al videojuego

Es curioso lo que rodea a Double Dragon como fenómeno de los noventa. Es uno de los padres seminales del beat ‘em up, parido por Technos como siguiente juego tras el triunfo de Kunio Kun (aquí conocido como Renegade), que alcanzó tanto éxito que dio pie no sólo una serie de animación, sino también una película protagonizada por actores tan conocidos como Mark Dacascos (Crying Freeman) o Alyssa Milano (Embrujadas).

Precisamente, y aunque no sea así, el nombre del presente juego debería haber sido Double Dragon: The Movie porque esta versión de 1995 para Playstation y Neo Geo realmente se basa más en la película a la que hacemos mención que en el videojuego original de 1987. Tanto es así que su enemigo final es el villano de la película, aparecen también otros personajes (los sempiternos Billy y Jimmy; Marian, que en esta ocasión es la jefa de una banda y una mujer de armas tomar; el temible Abobo, cada día más grande, feo y lento) y, además, reproduce detalles como el coche con el que conducen durante toda la película (extraído, como quien dice, de Mad Max).  A estos personajes se les añaden otros viejos conocidos de la saga, como Duke, el malo casi final, que es el enemigo final de Double Dragon en su versión para Super Nintendo, y Burnov, a quien se vio en Double Dragon II (1988). El resto ya están pensados especialmente para esta ocasión, aunque algunos pueden recordar a otros personajes, como el ninja, que recuerda a un enemigo de Double Dragon III (1990), o el luchador borracho, que tiene un aire a Jackie Chan cuando hacía esos papeles maravillosos. Al menos, tal como ya hacían muchos juegos de su época, algunos de los luchadores tienen una introducción, lo que les da cierta personalidad.

Como juego de lucha posterior a Street Fighter 2, esta versión de Double Dragon toma muchos de los elementos de su mecánica que se han convertido, con el paso del tiempo, en auténticos «estándares de facto» aunque con ciertas novedades. La mayoría de los movimientos especiales se realizan a base de movimientos semicirculares y de carga (atrás adelante, abajo arriba), e introduce la curiosa posibilidad de cubrirse en el aire durante un salto o la extraña división triple en la barra de vida con sus tres zonas resaltadas por distintos colores: una de las barras de color crece Double-Dragon-1995-(2)sobre nuestra vida según recibimos golpes y la otra según los damos; la zona central de color desaparece continuamente siempre que las otras dos cambien y, en última instancia, es la que nos permite realizar los movimientos especiales en un modo «Charge», cuando se agota. Otro de los cambios más evidentes se encuentra en los clásicos golpes fuertes y débiles, que en esta versión son también más lentos cuanto más fuertes son. Un conjunto de cambios casi anecdóticos que incluso pueden llegar a no resultar evidentes.

Incluso los gráficos mantienen la línea de la mecánica. Double Dragon no es visualmente el mejor de su época pero tiene ciertos movimientos de cámara, principalmente de zoom, y efectos durante los ataques especiales, que son relativamente vistosos. Aunque también cuenta con defectos evidentes. Uno de ellos recae en los mismos luchadores, pues, por un lado, son bastante escasos en número y, por otro, no podemos decir que todos respondan igual de bien al control: mientras Billy o Jimmy son muy cómodos de manejar, otros como Marian se mueven de un modo mucho menos agradable.

A pesar de que el título apareció originalmente para recreativa, Neo Geo y Playstation, actualmente se puede adquirir a través de Playstation Network si disponemos de una cuenta americana, y esta revisión cuenta con varios modos extras: un modo llamado «overdrive» que permite realizar más movimientos especiales, un extraño modo visual que permite modificar la vista de la cámara y aumentar el campo de visión, a costa de ver a los personajes de menor tamaño, y el modo normal que es el clásico de la máquina arcade y la versión de Neo Geo. Aunque resulta aún más curioso que estos añadidos el hecho de que hayan dejado el juego sin traducir, en perfecto japonés, sobre todo cuando la versión original sí contaba con traducciones.

Double Dragon es juego divertido tanto para uno como para dos jugadores, recomendable incluso, pero su mayor valor es que es una curiosidad dentro de una saga que llegó a tener tanta fama como para que se produjese una película basada en ella y que hoy en día se mantiene sólo gracias al cariño que le tienen los exjugadores, algunos de ellos ahora convertidos en desarrolladores. De hecho, la empresa japonesa Noise Factory, BrezzaSoft y el grupo Evoga Entertaiment desarrollaron para Neo Geo una secuela no oficial, debido a la no consecución de los derechos, llamada Rage of the Dragons que es bastante mejor juego de lucha y que, además de servir como homenaje a la saga Double Dragon, recoge algunas de las buenas ideas de la saga King of Fighters, y de los títulos Mark of Wolves o The Last Blade.

En cualquier caso, y mientras esperamos a que MonkeyPaw Games, o quien sea, traiga Rage of the Dragons o se retome la creación de juegos de la franquicia de Technos, esta versión de Double Dragon es una experiencia digna de rememorar.

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