Way of the Samurai 4

Si hay una saga que aun sorprende por no haber obtenido la categoría «juego de culto» para ninguna de sus entregas es Way of the Samurai. Desde la primera versión para Playstation 2 todas sus entregas han aparecido en Europa, pero misteriosamente siempre han pasado sin pena ni gloria, como juegos de fondo de armario, sin demasiado interés ni por los editores ni por la prensa. Aunque es posible que sencillamente estuviesen demasiado ocupados analizando los grandes triples A de rigor o los independientes encumbrados por los redactores estadounidenses.

Obviarlo es una verdadera pena porque la saga es digna de cierto seguimiento, y su cuarta entrega es posiblemente la más completa de todas. Para quien no lo conozca, algo muy probable, se trata de un «simulador de ronin» en el que manejamos a un guerrero sin nombre en determinadas circunstáncias.  En esta ocasión, esas circunstancias son el encontrarse en la villa de Amihama en el momento en que llega un convoy de británicos para entablar relaciones comerciales con la población local. En el momento en que nuestro héroe llega a Amihama se encuentra con que el gobierno local tiene sus propias ideas para la llegada de estos extranjeros, mientras que cierta resistencia se posiciona directamente en contra de una manera muy violenta.

Durante el transcurso de la acción el jugador tiene que lidiar con estas facciones enfrentadas y puede decantarse por cualquiera de ellas, y olvidaos de ser un samurai, recordad que eran los «nobles guerreros» de la época. Según vayamos realizando misiones a favor de unos u otros, se van desbloqueando nuevas opciones, de manera que la historia que juguemos se va bifurcando como las ramas de un árbol según nuestras elecciones y comportamientos.

Pero al margen del juego que pueda ofrecer esta «historia principal», Way of the Samurai 4 debe ser considerado un verdadero «pierdetiempo». No será raro que mientras pululemos por las diferentes zonas de la ciudad nos vayamos encontrando todo tipo de tareas para hacer, o lugares nuevos que explorar. Aquel que verdaderamente disfrute del paseo difícilmente caerá en la cuenta del tiempo, al menos no hasta después de que hayan pasado dos horas de su vida. Además, la variedad de los desenlaces para nuestros actos es lo suficientemente atractiva como para que incluso decidamos perder aún más tiempo comprobando que ocurre si realizamos una tarea de otra manera.

Al poco tiempo de comenzar la partida nos hacemos con el control de un dojo porque su anterior dueño es muy mayor, y quiere que lo cuidemos. Nuestra primera misión es encontrar nuevos alumnos, y para ello debemos vencer en un combate contra ellos en la calle sin matarles, para posteriormente pedirles que sean nuestros alumnos, algo que pueden aceptar o rechazar. Pero es posible que mientras estemos buscando futuros aprendices nos encontramos con que alguien nos pide ayuda, o que realicemos una misión. Así que sin buscarlo podemos metemos en un viaje de un lado a otro. O que en en un momento dado nos adviertan de que el dojo está siendo atacado, y es imprescindible nuestro retorno a la carrera para acabar con la amenaza, y tal vez podamos ganar un nuevo alumno en el proceso o un arma nueva. Suena cansado, pero afortunadamente los paseos están lejos de ser una mera excusa para ampliar la longitud del juego ya que nos permite viajar mediante un mapa.

La historia apenas transcurre en cuatro días, pero el tiempo real que le dediquemos siempre ofrece nuevas posibilidades, entre las que destacan la posibilidad de ligar con las mujeres del lugar, aprender idiomas, minijuegos o entrar en partidas de otros jugadores.

Podría parecer un dechado de virtudes pero también tiene sus defectos. A nivel visual y sonoro, no creo que pueda ofrecer muchas pegas, aunque es cierto que no son los gráficos más conseguidos de esta generación, pero creo firmemente que cumplen en la mayoría de ocasiones. En los combates hay cierta confusión, pues el sistema es muy abierto y podemos hacer, tal vez, demasiadas cosas. Y si, por ejemplo, cambiamos el filo de posición o tiramos nuestra arma sin querer en el fragor de la batalla seguramente no nos haga demasiada gracia. Por otro lado, el título está en perfecto japonés con subtítulos en inglés y es un detalle que evidentemente lo hace más inaccesible a quienes nos dominen esas lenguas, pero que debería ser suficiente para cualquiera bregado en esto de los videojuegos.

A estas alturas por como lo he descrito podría parecer una obra realmente seria, así que es importante señalar lo sorprendentes que resultan muchas de las situaciones que presenta. Hay todo tipo de momentos cómicos desde el inicio hasta el fin. Estos comienzan en la propia intro, que no es una excepción, y muestra a un grupo de guerreros británicos con cierto conocimiento del japonés vestidos cada uno de un modo más histriónico que el anterior. Un nivel de rareza que logran mantener en conversaciones posteriores durante la partida. Los momentos extraños con las profesionales del amor no faltan, e incluso llegaremos encontrar a señoras de demasiada edad para estos menesteres

En resumidas cuentas, Way of the Samurai 4 es un juego perfecto si te gusta la cultura japonesa o si quieres pasar un buen rato sorprendiéndote en todo momento, con historias que podrás empezar una y otra vez para probar las distintas posibilidades que ofrecen. Tal vez no sea el título más avanzado de esta generación, pero si contiene alguno de los momentos más entretenidos de ésta. Y eso creo que es algo a tener en cuenta.

  1. Y en Metacritic le han clavado un 58… les el artículo de Ramón y parece que está hablando de un juego diferente. Lo hemos añadido a Otogami… para nosotros mismos, porque después de leer este artículo ¡Nos entraron ganas de comprarlo! ^_^

    http://www.otogami.com/juego/way-the-samurai-4_2788/playstation-3

    Vamos a intentar incorporar el Way of Samurai 3 lo antes posible. ¡A ver si Ramón sigue escribiendo y recomendando juegos similares!

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