Templar Assault

A falta de una versión para móviles de última generación del clásico juego de tablero Space Hulk, los clones comienzan a pulular por la red. Como siempre, la calidad que se desprende de las copias ramplonas no tiende a dar para mucho pero siempre hay quien se molesta en dar un poco más o en como mínimo hacerlo dignamente, Templar Assault pese a ser gratuito entra esta última categoría.

Para aquellos que desconozcan este tipo de juego, el mapa de juego está compuesto por pasillos y salas que conforman un complejo laberinto. No suele ser posible conocer la ubicación exacta del enemigo, a veces recibimos falsos positivos sobre su ubicación o número erróneo de ellos, al menos hasta que están ante nosotros. Nuestro escuadrón de héroes, habitualmente marines espaciales, debe cumplir una misión que puede ir desde escoltas hasta recuperaciones de objetos pasando por el custodio de zonas, la muerte de algún enemigo concreto o sencillamente una limpieza general de la zona. La tarea no suele ser cosa fácil. Nuestras acciones están siempre supeditadas a la cantidad de puntos de mando de cada personaje, los cuales son consumidos ante los ataques o movimientos. La paciencia y la planificación de cada paso es la clave. Y la perspectiva nunca varía, intentando emular lo máximo posible a la experiencia de un tablero, siempre se opta por una visión cenital.

Los elementos citados son los que podríamos ver en cualquier encarnación de este juego. Afortunadamente, Templar Assault incorpora una serie de interesantes mejoras con respecto a las clásicas adaptaciones originales. Los soldados pueden disponer de distintas clases, como: Exo Scout, Fire Officer Commander, Templar Captain, Naval Officer, Veteran Soldier; y todas ellas les confieren habilidades especiales. Los puntos al final de cada misión no sirven únicamente para hacer méritos, el Honor es canjeable como puntos de experiencia y puede comprar armas o subir el nivel de la tropa. Cada vez que deseamos mejorar a un soldado, entrenarlo, debemos escoger que característica mejorará. Estos, además pueden escoger antes de la batalla sus armas en cada una de sus dos manos. Todo este detalle permite obtener un batallón personalizado que se adapte al modo de juego del jugador.

Las campañas, bastante largas y variadas con respecto al original, ofrecen garantía de tiempo de juego suficiente. Aunque en caso de mostrarse escaso en contenido existe una versión de pago aun más larga.

Lamentablemente no está exento de pegas, y su mayor carencia es el apartado artístico. Las toscas animaciones y los poco atrayentes sprites que conforman a los personajes, amigos o enemigos, pueden echar atrás a los menos encandilados por la idea de jugar a un buen juego de estrategia. Pese a todo cumple los mínimos. El sonido también roza el aprobado raspado, pues sin llegar a ser molesto se torna repetitivo rápidamente. Esta última característica viene compartida con la otra parte del apartado sonoro, la música, las excelentes piezas musicales que acompañan nuestras horas de juego no dan para las partidas más largas.

Sin embargo, aun contando con todos sus fallos o carencias artísticas, sigue siendo un juego recomendable para nostálgicos y para aficionados a la estrategia por su adaptación al jugador y su duración.

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