El Shaddai: Ascension of the Metatron

Cuando alguien dice que los videojuegos no son arte, y el cine si, pienso en Rambo, pienso en Conan, pienso en casi cualquier película del cine de acción. De algunas solo puedo decir que si eso es arte, más bien es de hartar.

Y hablando de videojuegos, pienso en Ikari Warriors y pienso en Golden Axe. Pienso en cualquier título de los que denominamos en inglés beat’em up, y que suelen coinsistir en una ensalada de galletas, tajos, golpes y demás sin importar demasiado la historia. Esos juegos no quieren aportar un nuevo referente a la vida del usuario, no quieren que recapaciten, no quieren ser arte. Hasta que te pones a jugar a un juego desarrollado por algunos de los padres de Devil May Cry, basado en uno de los libros apócrifos de la religión cristiana (el Libro de Enoc), donde no sólo quieren hacerte pensar (o lo dejan ahí para que hagas con ello lo que quieras) sobre la libertad, el amor, los mandatos de Dios o el perdón, sino que también se convierte en un espectáculo de belleza pictórica, que juega con los colores, los trazos, las transformaciones y con la percepción de lo abstracto.

El Shaddai, luchaPorque El Shaddai (dios en hebreo), es un juego que seguramente no disfrutarán los que busquen en él un beat’em up más. Un juego que plante cara a God of War (sin duda alguna el juego del estilo más exitoso en los últimos tiempos) usando sus mismas armas y argumentos. Una reencarnación de la gran jugabilidad de Bayonetta. La nueva venida de Devil May Cry. Porque eso no es El Shaddai.

Evidentemente, en este juego se nos va a exigir cierta habilidad para acabar con los enemigos, pero también podemos poner el nivel fácil y disfrutar de la historia o los paisajes, en definitiva, dejarnos mecer por una obra bastante distinta a lo que estamos acostumbrados en el videojuego en general y en este género en particular.

Centrándonos en la obra como lo que está clasificada, El Shaddai: Ascension of the Metatron se controla de una manera muy parecida a Devil May Cry. Un botón para saltar (y puedes hacerlo doble), otro para golpear tipo 1, golpear tipo 2, cubrirse, y purificar el arma (que es la mayor novedad respecto a títulos anteriores). Todo esto luego se complica con combinaciones, pero esa es la idea.

Durante el juego podemos llevar tres armas, que además robaremos a los enemigos: El arco, una especie de espada refulgente; El velo, similar a un escudo; Y la tormenta, un arma de proyectiles. Cada una es especialmente efectiva contra enemigos que lleven otra, así que tendremos que ir cambiando cuando corresponda para combatirlos mejor.

El Shaddai en sus momentos 2DPor desgracia, hay momentos que no funcionan especialmente bien en El Shaddai. Los momentos de plataformas en 3D (también los hay en 2D y están muy bien realizados), son confusos y algo frustrantes, lo que tiene su mérito teniendo en cuenta que Enoc, el protagonista, es inmortal. También hay combates de vez en cuando que son prácticamente imposibles. De hecho, el primer combate del juego es así, lo que no es algo especialmente alentador. Pero en general, la experiencia es agradable, entretenida, y sobre todo, sorprendente y mágica. A lo largo de, más o menos 10 horas, iremos disfrutando de momentos e imágenes, si bien hay que advertir que esto va de más a menos, pero sin llegar nunca a bajar demasiado el listón.

El Shaddai: Ascension of the Metatron, es una experiencia muy recomendable, pero su mezcla de mecánica y estética no es, posiblemente, la más acertada desde un punto de vista comercial. Volviendo al inicio del artículo, sería como si la nueva entrega de Rambo se centrase en los sentimientos y la estética, jugando con las cámaras y los colores. Algo que al principio sería, seguramente, un fracaso comercial, y posteriormente una obra de culto. Como es posible que le ocurra a este El Shaddai (no en vano Ignition ya ha cerrado algunas oficinas), siendo sin duda uno de los títulos más interesantes de esta generación.

  1. Totalmente de acuerdo. Lo analize tambien y sobretodo estoy de acuerdo en que tarde o temprano se hablarà de este como una obra maestra. Però como cansa repetir i repetir el mismo sistema solo por ver los nuevos escenarios XD

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